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Ecuador marca un hito en conservación marina: IPIAP lanza programa pionero de protección de la biodiversidad marina del Ecuador

El Instituto Público de Investigación de Acuicultura y Pesca (IPIAP), con el respaldo del Viceministerio de Acuicultura y Pesca (VAP), lanzó recientemente el Programa de Seguimiento de Fauna Marina en las Pesquerías Artesanales del Ecuador Continental. Este lanzamiento, realizado en Guayaquil el miércoles 28 de enero, marca un paso crucial para mejorar la protección de la rica biodiversidad del país, que incluye las especies de la mega fauna marina.

La pesca artesanal es fundamental para más de 50,000 familias en Ecuador, este nuevo programa busca equilibrar la necesidad de proteger el medio ambiente con la sostenibilidad de los medios de vida de los pescadores artesanales. En las caletas pesqueras de las cinco provincias marino-costeras del Ecuador continental, se trabajará activamente con los pescadores para difundir técnicas de liberación de especies vulnerables que interactúan con la actividad pesquera, así como para realizar diversas acciones de concientización. Esto permitirá garantizar que la extracción pesquera vaya de la mano con la conservación de los ecosistemas marinos.

Durante su intervención, Pilar Solís Coello, Directora Ejecutiva (e) del IPIAP, resaltó que este programa no solo busca generar información científica precisa para la conservación de la biodiversidad marina, sino también convertirse en una herramienta práctica para los pescadores artesanales.

“Buscamos contribuir a la generación de capacidades que revaloricen el rol de los pescadores como protectores de nuestra riqueza marina”, afirmó Solís.

Por su parte, Gabriela Cruz, presidenta de la Federación de Cooperativas y Asociaciones de Pescadores Artesanales del Ecuador (FENACOPEC), destacó que esta labor es el principal motor económico de las comunidades pesqueras.

 “La pesca artesanal se traduce en educación y alimentación para nuestros hijos, así como en un techo bajo el cual vivir. Aspiramos a que este nuevo programa no solo se enfoque en cuidar el mar, sino también en proteger nuestros medios de vida, asegurando que nuestros pescadores puedan trabajar en un entorno que respete la biodiversidad”, señaló Cruz.

Enrique Alonso, CEO de la Fundación Innovations for Ocean Action, que junto con su socio AMAREA apoya técnicamente el desarrollo de la iniciativa, comentó sobre la importancia del paso que está dando Ecuador:

“Este programa ha sido diseñado de manera rigurosa y auguramos que tendrá resultados de alto impacto. Está poniendo el centro en dos elementos fundamentales: la investigación científica y la protección de los medios de vida de los pescadores artesanales. No es posible lograr resultados significativos en la conservación del mar sin ciencia ni sin los pescadores, quienes dedican sus días a cuidar el océano”, refirió Alonso.

El compromiso de Ecuador se alinea con marcos nacionales e internacionales, como el enfoque ecosistémico de la pesca consolidado en la Ley Orgánica para el Desarrollo de Acuicultura y Pesca. Este programa también está en consonancia con la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS) y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), además de permitir alinear al país con el Marine Mammal Protection Act (MMPA) de los Estados Unidos, que exige programas de monitoreo adecuados para proteger a los mamíferos marinos como requisito para el acceso a su importante mercado.

Al lanzar el Programa de Seguimiento de Fauna Marina, el IPIAP y el VAP se posicionan a la vanguardia en la generación de insumos técnicos para la gestión pesquera, estableciendo un modelo en el que la pesca sostenible y la conservación de la biodiversidad van de la mano.

El llamado es claro: unirse a este esfuerzo por avanzar hacia un Ecuador que maximice la protección de su biodiversidad. Este programa representa el compromiso del Ecuador de construir un futuro en el que la riqueza marina y los medios de vida de las comunidades pesqueras coexistan en armonía.

Comunicación Social / IPIAP